El trabajo que Tulancingo cultural realiza es voluntario,

El trabajo que Tulancingo cultural realiza es voluntario

jueves, 10 de agosto de 2017

NO AL BULEVAR BICENTENARIO
SIMA ESTÁ SIN PROTECCIÓN POR DECRETO ABOLIDO

Petición para Presidente Municipal de Tulancingo de Bravo, Hidalgo, México Fernando Pérez Rodriguez
Salvaguardemos el sendero Intermunicipal de Tulancingo

GRANDE COMO ZAZACUALA

GRANDE COMO ZAZACUALA
por Gloria Valencia Vargas

El municipio de Santiago Tulantepec, colindante con el de Tulancingo, posee grandes recursos naturales y una enorme riqueza cultural. Pero la ignorancia y el descuido de las autoridades municipales, estatales y federales como INAH, han permitido la pérdida del patrimonio cultural y natural de este bello municipio.
Afortunadamente hombres y mujeres honrados conscientes de este importante legado, han rescatado y resguardado  una mínima parte: entre las personas que han estudiado y luchado, el señor Reyes Gutiérrez, jubilado de Ferrocarriles Nacionales hizo grandes hallazgos paleontológicos en El Salado, encontrando piezas de Mamut y una quijada de Ecus, un pequeño caballo prehistórico, hallazgos que fueron reportados a la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se realizaron los estudios correspondientes, por último las piezas fueron depositadas en una sede de la Universidad Autónoma de Hidalgo.
Don Reyes, como muchos le nombramos cariñosamente, también encontró los restos de una especie de maíz pequeño “Teocintle” o el antecedente ancestral del maíz, estudios que fueron plagiados por el investigador de la UNAM
Una de las más grandes luchas la emprendió Don Reyes junto con otros valerosos ciudadanos como fueron el profesor José Luis Carbajal, Gilberto Muñoz, Don Pepe Ávila, Don Juan Ocádiz, Anel Ortegay destaca la colaboración de una gran luchadora cultural como lo fue Cirenia Juárez Romero y sus hijas Ariatne y Abril Muntane, todos integrantes de COPECUT. Pues bien, estos compañeros se enfrentaron a la agresión de los Comisariados Ejidales, de los lugareños, de los diferentes presidentes municipales, de la ambigüedad y flojera del INAH, quien solo ha intervenido para hacer salvamento arqueológico a favor de los propietarios y caciques. 
“Por fin, en diciembre de 1993, después de peticiones y escritos a INAH vino el arqueólogo Ricardo Martínez Magaña para hacer un reconocimiento de la zona de Zazacuala y al respecto expresó a un periódico local: Templos, pirámides, plataformas, palacios y un sinnúmero más de estructuras, pertenecientes a culturas con más de 2000 años de antigüedad, yacen bajo toneladas de tierra y piedras en espera de ser rescatadas para darnos a conocer un poco sobre las formas de vida de la gente que habitó en el Valle de Tulancingo.
Lo valioso de estos hallazgos, según comentó Martínez Magaña, consiste precisamente en que se detectó una ocupación muy temprana para la época donde, de acuerdo con los recorridos de superficie llevados a cabo se localizaron algunos elementos arquitectónicos muy incipientes, que ya tienen una traza y desarrollo arquitectónico claramente definido… “
Desde marzo de 1993, el Señor Reyes Gutiérrez, Luis Escobar Carbajal y otros integrantes de COPECUT solicitaron la intervención del Gobierno Federal, del entonces titular de la Secretaría de desarrollo Social, Luis Donaldo Colosio Murrieta para detener la urbanización de la Zona Arqueológica conocida como Zazacuala, EL Pedregal, Medias Tierras y que abarca 4 kilómetros, en un derrame volcánico de 200 hectáreas, decretada Parque Urbano de Reserva Ecológica. 
Por fin un grupo de entusiastas jóvenes dirigidos por Iván Reyes y con la colaboración de Abril Muntane, Don Reyes Gilberto Muñoz apelan a la conciencia de un presidente Municipal y fundan el Museo de Zazacuala y con esto salvan un poco de la memoria histórica del sitio.
Como se puede ver en la lucha por la conservación del Patrimonio Cultural se necesita trabajo y estudio, valor ante las burlas, amenazas y agresiones y eso no lo han tenido quienes se ostentan falsamente como luchadores sociales.


Hasta la próxima. Sus comentarios serán bien recibidos y tomados en cuenta si los envía a: lolvalart@hotmail.com.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

AGUA POTABLE en la historia de Tulancingo



AGUA POTABLE

en la historia de Tulancingo

Por Gloria Valencia Vargas



Pocos estudios existen sobre el surtido de agua potable en la ciudad de Tulancingo en la época prehispánica, la destrucción brutal de las zonas y sitios arqueológicos no han permitido el conocimiento de los sistemas hidráulicos.

Hace dos décadas en un estudio arqueológico en Zazacuala por los arqueólogos de INAH, los presentes pudimos observar lo que podrían ser canales que transportaban el agua potable a la zona, pero de esto nada se registró, se destruyó el solar y se construyó una calle.

Hace 9 años, el dueño de un predio en la zona mínima de resguardo en Huapalcalco cercó de manera ilegal un manantial prehispánico que tal vez surtió de agua potable a tan importante sitio. 

Algunos arqueólogos tuvieron la intención de buscar unos acueductos prehispánicos que habían conocido por algunos vecinos de Santiago Tulantepec, en Zazacuala, no se tiene noticia de los resultados.  En espera de investigaciones de tan importantes temas, la historia real de Tulancingo queda sepultada entre la indiferencia e incomprensión de sus habitantes.

De la época colonial al siglo XX, de los escasos datos que pudimos conocer están los siguientes:

VUESTRA EXCELENCIA MANDA AL SUBDELEGADO DE TULANCINGO HAGA QUE DON AGUSTÍN LLORENS REPONGA LA PILA DE LA PLAZA DE AQUEL PUEBLO.

Habiéndose presentado ante mi superioridad del escrito del tenor siguiente Excelentísimo señor Don Marcelo Álvarez por el vecindario del real de Tulancingo… parezco y digo que para el abasto de aguas de aquel público ha habido en el pueblo dos fuentes, que fueron las que se estimaron necesarias, la una en la plaza principal y la otra dentro de las casas cúrales. La primera se inutilizó desde marzo o abril del año pasado, con motivo de haberse proyectado una corrida de toros… Es el primero que la fuente del curato no es suficiente (a) abastecer a todo el público de que resulta que se vean precisados los vecinos a ocurrir por el agua hasta el rio, y ya puede vuestra excelencia considerar que nada bueno puede resultar de los viajes y concurso de uno y otro sexo en este lugar distante y escampado especialmente en la noche en que los muchachos y mujeres se reúsan ir al curato por temor de transitar el cementerio y lóbregas piezas de la casa por donde es necesario entrar…. Fué exceso muy grande el de Don Agustín Llorens haber quitado la pila de donde todo el pueblo se surtía de agua”… México 27 de septiembre de 1790.  AGN.  

En la calle de Bravo, en 1992, el Ing. Jorge Ocádiz rescató de una obra en construcción unos tubos de barro de la “época colonial” que conducían agua potable.

Ya en el siglo XX don Roberto Ocádiz hace mención del servicio de agua potable en Tulancingo.

“La población desde hace muchas décadas ha sufrido la falta de agua potable, no obstante que en 1925-27 el I. Obispo Castellanos llevó a buen término la entubación de agua de los manantiales de Los Chorros la que hasta hoy surte a la ciudad, pero en cantidad insuficiente. Innumerables casas hacen uso de pozos de poca profundidad y como resultado los habitantes siempre han sufrido de enfermedades gastro-intestinales; afortunadamente se han emprendido obras de consideración para remediar este mal; ya existe tendida la nueva tubería, en la ciudad, incluyendo 40 tomas de dos pulgadas contra incendio, y se ha terminado el depósito en las faldas del Cerro del Tezontle con capacidad de 1300 metros cúbicos” TULANCINGO Y SUS ALREDEDORES, 1940.

Hoy la población de Tulancingo ha aumentado y se surte mayormente con pozos y el volumen del agua cada vez disminuye, debemos cuidar el preciado líquido.

Hasta la próxima. Sus comentarios serán bien recibidos y tomados en cuenta si los envía a: lolvalart@hotmail.com.

Nuestro acento nahua


Nuestro acento nahua




 

La actitud discriminatoria a los Pueblos Originarios como la cometida por un alto funcionario al decir “yo, toro sentado”, en una mofa despreciativa, la he venido escuchando en México desde hace décadas, y se volvió tan común en algunos círculos que la noción de racismo se les extravió y ni idea tienen, expresión con la que además le pegó a los indígenas de EU, haciendo alusión a una de esas películas sobre apaches y sioux, o sea… (“o sea”, expresión muy mexicana, del centro de México, que significa que el error es mayor, que “no contento con su atrevimiento”, añadió otro más).

Por desgracia, un segmento considerable de mexicanos es racista, lo peor: es racista con su propia gente. Frases o chistes, como aquel comentario “sólo estiran la mano para pedir” o los relacionados con la lengua como todos aquellos que para “desprestigiar”, criticaban que López Obrador se comiera la “s” al hablar, cuando ésa es la manera propia de toda una región, y de muchas regiones, este supuesto “desprestigio” que un grupo creyó hacer no era más que discriminación a todos aquellos que omiten la “s”: veracruzanos, cubanos, venezolanos, etc., discriminación pura que abarcaría a gentilicios con otros rasgos en el habla, como argentinos o chilenos, costarricenses o puertorriqueños, ¿qué… no se daban cuenta?

Lo que demuestra una vez más que esos segmentos de la población no reconocen la importancia de los Pueblos Originarios, no reconocen que ellos son los herederos directos de nuestra propia cultura, y al decir “nuestra” me refiero a los mexicanos que somos mezcla: la mayoría.

Quien se expresa de ese modo deja en claro que ignora que ellos son los herederos directos de nuestra comida prehispánica de la que tan orgullosos nos sentimos, de nuestras admirables artesanías, de nuestras pirámides. Deja en claro que ignora que México es vocablo náhuatl del que seguramente ignora también su significado. Se burla de la manera en que se podrían burlar de él cuando habla inglés o algún otro idioma pero por alguna razón él debe pensar que él sí puede hablar otro idioma con su acento nativo, los indígenas no. No sólo discrimina a su propia gente sino también a sí mismo porque no creo que no tenga sangre indígena en sus venas y, si no la tuviera, se discrimina igual porque seguramente come chile, tortillas, flor de calabaza y huitlacoche y presume en el extranjero la pirámide del Sol.

La burla discriminatoria de los hablantes de nuestras lenguas nacionales por siglos es lo que ha dañado tanto a los Pueblos Originarios orillándolos a dejar de hablarlas, uno de los motivos por los que se están perdiendo. Escucharlos con su acento y sus formas debería ser ocasión de orgullo y disfrute porque ahí dejan entrever su cultura, ésa que desconocemos la mayoría de los mexicanos y que también es nuestra. Y es también razón de admiración.

Hace unos años, después de pasar algún tiempo en un pueblo indígena conviviendo con la gente y oyendo con atención –aunque sin comprender– conversaciones y algunos discursos en náhuatl, admirando la fluidez con que cambian de una lengua a otra, cómo van haciendo lo que en la traducción profesional llaman “interpretación simultánea”, sin diccionarios, sin apuntadores. Y luego de muchas horas consecutivas de escucharlos, con sorpresa y maravillada, me di cuenta de que ¡ése es el acento de los mexicanos del centro del país! ¡el acento del español mexicano del centro del país! Exactamente ése, por eso hablamos así, por eso marcamos todas las letras al hablar, todos los sonidos, no se nos va uno, no arrastramos las letras ni por equivocación, así hablan los nahuas, es el acento nahua que predominó por encima del español impuesto, muy a pesar de la “z” y la “j” muy marcadas y notorias del español de España, en el mexicano el sonido “j” mantiene una suavidad y la “t” es clarísima, no se confunde con “d” y, después de esta experiencia, el sonido “t” me pareció muy mexicano, muy náhuatl. –Acoto: los que diseñaron esa propaganda de “desprestigio” de López Obrador con la mofa sobre la supresión de la “s”, ¿no acaso estaban demostrando lo orgullosos que se sienten de pronunciar todas las letras de las palabras? ¡cuánta contradicción! ¡por Dios!–

Probablemente eso mismo sucede con los acentos de otras regiones de México, deben tener influencia de sus lenguas originarias. Sentí que cualquier barrera que pudiera existir todavía entre ellos y yo se desvanecía en ese momento porque tengo algo de ellos que es notorio: mi acento –suelen tildarme de “criolla”, de no mestiza, de hija de extranjeros nacida en el país, lo cual no soy, tengo sangre otomí, eso me dijeron, y posiblemente nahua, por la región donde nací y la procedencia de los abuelos, aunque nadie lo dijo–.

¿Qué pensaría ese alto funcionario y tantos otros mexicanos si lo supieran?

Deberían saberlo y hacer conciencia para erradicar el racismo en nuestro país, sólo así, con educación para nuestros niños y conciencia en los adultos se logrará porque en las aulas de nuestras primarias no nos hablaron de esto, los temas relacionados con los indígenas y sus comunidades estuvieron y han estado fuera de los programas de educación y deben incluirse, que la infancia en el país tenga claros sus orígenes, que los adultos hagan conciencia de que los Pueblos Originarios están estrechamente ligados a nosotros, enraizados en nosotros, que se haga conciencia de lo que está frente a las narices y se ha omitido por la colonización desde entonces, se requiere conciencia y educación que quiten la venda de los ojos para observar que los indígenas están presentes desde que decimos “buenos días” cada mañana, en la vida diaria, en el habla, en la comida, en el estilo de vida, en el carácter, y por esto mismo digo ¿cómo se atreven a discriminarlos sin antes verse en un espejo? todo eso que atrae a extranjeros, el humor y todo eso que nos hace amables y agradables a los extranjeros, el carisma, –la mexicanidad–, está íntimamente relacionado con los Pueblos Originarios, ¡es la sal de la mexicanidad!, ¡el sabor!, ¿qué más evidencia quieren? porque incluso los mexicanos que no son mezcla, los mexicanos “criollos”, aman la mexicanidad… con “x” que suena “j” (suave)…


 

viernes, 9 de septiembre de 2016

México Máxico

De raíz y raza por Griselda Gómez

De raíz y raza
por Griselda  Gómez





La maestra del poema y su embajada pacifista
Me hizo llegar a su bendición tolteca
La que dibuja con los diez lápices de sus manos
...
Palomas de un país herido
La que grita en las plazas los nombres
De los invitados


La que me sembró café y canela
A la vera de la ruta
La que me viajó de ida
Y no me abandona en la vuelta
La hermana de raíz y raza
Que se quedó en la oración de los silencios
Con el bastón erguido y quieto
Mientras yo trepaba en Huapalcalco
La madre que en esa tarde de viento fugaz
No me dejó huérfana
Y mudó mi pena hacia el poniente
Yo dejé mis risas y mis lágrimas
En la mesa de sus alimañas sagradas
En sus dos casas abiertas a mis huesos
A mis hambres y a mis sueños

Escribo sobre una maga que lee
Más allá del tiempo y de las cosas
Levanta banderas de los libres
Y muestra banderas de los oprimidos
En un encuentro donde sólo caben las palabras.
                        

Embajadora